Ayer domingo, quien paseó por la Alameda de Hércules pudo encontrarse con actuaciones de calle de la Feria del Títere, y con exposiciones fotográficas, tanto en las calles como dentro de los bares, de Sevilla Foto 2008. La coincidencia de ambos eventos pone de manifiesto la vitalidad cultural de una zona que no hace mucho tiempo sufría una fuerte degeneración urbana y que ahora se ha convertido en un polo esencial de la vida de la ciudad.