El 21 de febrero se celebra el Miércoles de Ceniza, la fecha litúrgica que abre la Cuaresma.

La Cuaresma es el pórtico de la Semana Santa, y durante sus 40 días las Hermandades viven intensamente gran cantidad de actos preparatorios: se celebran pregones; conciertos de música procesional; actos de culto interno(Besapiés, Quinarios…) y externo (Vía Crucis, traslados…); preparativos para la procesión (Cabildos de Salida, montajes de pasos, reparto de papeletas, ensayo de costaleros…) que se convierten en entrañables momentos de convivencia, y numerosas actividades más que llenan esas fechas de actividad constante.

Quizás la Cuaresma no tenga el esplendor de la Semana Santa, pero, a cambio, su ambiente íntimo, casi familiar, le dota de un especial encanto. Quien conozca y haya disfrutado la Semana Santa, debe hacer un esfuerzo para acercarse a una Hermandad y vivir su espíritu durante la Cuaresma. Disfrutará seguro de sensaciones bellas, y muy desconocidas.